La empresa biotecnológica Darwin Bioprospecting Excellence S.L., alojada en el Parc Científic de la Universitat de València(PCUV), ha sido reconocida en la categoría Food & Agriculture del Hello Tomorrow Challenge, uno de los principales concursos internacionales de innovación deep tech. La candidatura fue defendida en Ámsterdam por Cristina Vilanova, CEO y cofundadora de la compañía.
El reconocimiento distingue el potencial de una nueva tecnología desarrollada por la empresa basada en una cepa bacteriana capaz de captar microplásticos y nanoplásticos, especialmente de poliestireno. La innovación, que ya ha dado lugar a una solicitud de patente, abre nuevas posibilidades para el desarrollo de soluciones probióticas y postbióticas destinadas a reducir el impacto de estas partículas en la salud y el medio ambiente.
La contaminación por microplásticos se ha convertido en una de las principales preocupaciones ambientales y sanitarias de los últimos años. Diversos estudios han detectado estas partículas en alimentos, agua potable e incluso tejidos humanos, lo que ha impulsado la búsqueda de nuevas estrategias para reducir su presencia y sus posibles efectos sobre la salud.
La cepa mantiene su capacidad de captación de microplásticos incluso cuando las bacterias son inactivadas, lo que abre la puerta al desarrollo de productos postbióticos
En este contexto, Darwin Bioprospecting Excellence ha desarrollado una tecnología innovadora basada en microorganismos capaces de interactuar con estas partículas plásticas y contribuir a su neutralización.
El origen del proyecto surgió a partir de una pregunta aparentemente sencilla: ¿es posible utilizar microorganismos para combatir la presencia de microplásticos en los organismos vivos?
Inicialmente, el equipo exploró la posibilidad de degradar los plásticos durante su paso por el sistema digestivo. Sin embargo, pronto identificó una importante limitación biológica: el tiempo de tránsito intestinal resulta demasiado corto para que se produzca una degradación significativa.
“Al principio no nos parecía factible degradar el plástico durante el tránsito intestinal, porque el tiempo disponible es muy corto. Pero pensamos que, si no podíamos degradarlo, sí podíamos intentar neutralizarlo”, explica Manuel Porcar, CTO y cofundador de Darwin Bioprospecting Excellence.
Los ensayos realizados han mostrado una elevada capacidad de agregación de partículas de poliestireno, uno de los plásticos más presentes en envases y productos de consumo
A partir de la colección de microorganismos de la empresa, el equipo inició un proceso de selección para identificar aquellas cepas con una mayor capacidad de interacción con partículas plásticas.
“Seleccionamos las bacterias más eficaces secuestrando plástico y encontramos una cepa especialmente prometedora. Los resultados fueron tan positivos que decidimos protegerla mediante patente”, añade Porcar.
Los ensayos realizados han demostrado que esta cepa es capaz de captar y agregar microplásticos y nanoplásticos, especialmente de poliestireno, uno de los materiales más utilizados en envases y productos de consumo.
Uno de los aspectos más relevantes del descubrimiento es que la cepa pertenece a una especie considerada segura para aplicaciones alimentarias. Esto abre la puerta al desarrollo de productos funcionales capaces de contribuir a reducir la exposición a microplásticos a través de la alimentación.
La tecnología podría aplicarse en ámbitos como la alimentación funcional, la nutrición animal o la gestión biológica de contaminantes plásticos
Además, los investigadores han comprobado que la capacidad de captación se mantiene incluso cuando las bacterias son inactivadas, lo que permite plantear aplicaciones tanto en formato probiótico como postbiótico.
Esta doble vía amplía notablemente las posibilidades de transferencia de la tecnología a sectores como la alimentación humana, la nutrición animal o los complementos funcionales.
La obtención del premio internacional coincide con una etapa de consolidación tecnológica para la compañía. Actualmente, Darwin Bioprospecting Excellence continúa trabajando en la caracterización de la cepa, el estudio de sus mecanismos de acción y la realización de nuevos ensayos que permitan avanzar hacia futuras aplicaciones industriales y comerciales.
La empresa cuenta con una amplia experiencia en bioprospección microbiana y en el desarrollo de soluciones biotecnológicas para sectores como la alimentación, la agricultura, la salud y la sostenibilidad ambiental.
La participación en el Hello Tomorrow Challenge ha permitido a Darwin Bioprospecting Excellence presentar esta tecnología ante inversores, corporaciones, centros de investigación y agentes internacionales especializados en innovación científica y tecnológica.
“Este reconocimiento valida el potencial de nuestra tecnología y nos ayuda a abrir conversaciones internacionales para avanzar hacia su desarrollo y futura aplicación”, destaca Vilanova. “Además, demuestra que la biotecnología puede aportar soluciones innovadoras a problemas globales que afectan tanto a la salud como al medio ambiente”.
Porcar subraya que el objetivo último sigue siendo reducir la contaminación desde el origen. “El efecto negativo de los microplásticos en la salud de los seres vivos es un hecho. Nuestra solución no es una panacea, porque el reto principal sigue siendo reducir la contaminación por plástico, pero un probiótico o postbiótico que ayude a bloquear parte de los microplásticos ingeridos con la dieta puede contribuir a reducir sus efectos negativos”, señala.
El premio en la modalidad de Food & Agriculture refuerza la proyección internacional de Darwin Bioprospecting Excellence y pone en valor la capacidad del ecosistema empresarial del Parc Científic UV para generar soluciones basadas en ciencia y tecnología orientadas a responder a algunos de los grandes desafíos globales en salud, alimentación y sostenibilidad.