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Un estudio del ICBiBE descubre un mecanismo de coloración nunca antes descrito en vertebrados

Escrito por admin | 29/06/2026

La investigación revela cómo las lagartijas del género Podarcis generan sus características manchas azul ultravioleta mediante una combinación inédita de pigmentos y estructuras microscópicas, un hallazgo que amplía el conocimiento sobre la evolución de la comunicación animal

Un equipo de investigación del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva (ICBiBE), ubicado en el área científico académica del Parc Científic de la Universitat de València (PCUV), ha identificado un mecanismo de producción del color hasta ahora desconocido en vertebrados. El estudio demuestra cómo las lagartijas del género Podarcis generan sus llamativas manchas azul ultravioleta mediante una interacción inédita entre pigmentos y estructuras reflectantes microscópicas presentes en la piel.

El trabajo, publicado en la revista iScience, ha sido desarrollado junto con la Charles University de Praga y cuenta con la participación de Enrique Font y Guillem Pérez de Lanuza, investigadores del Departamento de Zoología de la Universitat de València y del grupo de Etología del ICBiBE.

Un color que las personas apenas pueden percibir

Las especies del género Podarcis, muy comunes en la Comunitat Valenciana, utilizan unas manchas situadas en los laterales del cuerpo como señales visuales durante enfrentamientos entre machos o en el cortejo.

Aunque el ojo humano las percibe de color azul, estas manchas reflejan principalmente radiación ultravioleta, una parte del espectro invisible para las personas pero perfectamente detectable por las propias lagartijas.

El estudio identifica un mecanismo de producción del color nunca antes descrito en vertebrados, basado en una combinación inédita de pigmentos y estructuras reflectantes microscópicas

"Las lagartijas del género Podarcis utilizan estas manchas para comunicarse. En realidad son ultravioletas, pero nosotros las vemos azules porque, a diferencia de ellas, no tenemos visión en ultravioleta", explica Enrique Font.

Durante las interacciones sociales, los animales modifican su postura corporal para hacer más visibles estas señales, levantándose sobre las patas y comprimiendo lateralmente el cuerpo con el fin de exhibirlas ante posibles rivales o parejas.

Una arquitectura microscópica desconocida hasta ahora

Para descubrir cómo se genera esta coloración, el equipo combinó técnicas de microscopía óptica y electrónica, espectroscopía Raman, análisis químicos de pigmentos y modelos ópticos computacionales. Los resultados revelan una organización de la piel mucho más compleja de lo que se pensaba.

Hasta ahora se conocía que los reptiles producen sus colores mediante tres tipos principales de células: los xantóforos, que contienen pigmentos; los iridóforos, responsables de reflejar la luz gracias a cristales microscópicos de guanina; y los melanóforos, que contienen melanina.

Las manchas laterales de las lagartijas del género Podarcis reflejan principalmente luz ultravioleta, invisible para el ser humano, y desempeñan un papel esencial en su comunicación social y reproductiva

Sin embargo, las manchas azul ultravioleta de estas lagartijas presentan una combinación completamente distinta. El estudio identifica dos tipos diferentes de iridóforos, junto con xantóforos situados en la epidermis, una organización que nunca había sido descrita anteriormente en vertebrados.

Además, los investigadores comprobaron que estas células pigmentarias no solo absorben la luz, sino que también la dispersan, amplificando la reflexión en las longitudes de onda ultravioleta y azul.

El descubrimiento cuestiona los modelos tradicionales sobre cómo se producen determinados colores en los reptiles y revela que la piel de los vertebrados alberga sistemas ópticos mucho más sofisticados de lo que se conocía hasta ahora.

Diez años para desvelar un mecanismo único

El hallazgo es el resultado de una década de investigación desarrollada por el grupo de Etología del ICBiBE, especializado desde hace casi veinte años en el estudio de los sistemas de comunicación de lagartos y lagartijas.

Comprender el mecanismo físico que genera estas señales visuales constituye un avance especialmente relevante porque las coloraciones azules son muy poco frecuentes en la naturaleza. "Los pigmentos azules son muy raros y este tipo de coloraciones suelen ser consecuencia de procesos ópticos muy complejos", señala Enrique Font.

Tras diez años de investigación, el hallazgo cuestiona los modelos tradicionales sobre la producción del color en reptiles y abre nuevas vías para comprender la evolución de la comunicación animal

Hasta ahora la ciencia conocía con bastante detalle cómo numerosos animales producen colores como el rojo, el amarillo, el naranja o el verde. Sin embargo, el mecanismo responsable de la coloración azul ultravioleta permanecía sin explicar.

"Es la primera vez que se describe cómo se produce este tipo de coloración. Además, hemos descubierto métodos de producción del color que no se habían observado antes en otros animales y que desafían los modelos tradicionales de pigmentación", concluye el investigador.

Nuevas claves para comprender la evolución de la comunicación animal

Más allá de explicar un fenómeno biológico concreto, el estudio aporta nuevas herramientas para comprender cómo evolucionan las señales visuales utilizadas por numerosas especies para comunicarse.

Los resultados ayudan a entender de qué manera la selección natural ha favorecido la aparición de sistemas ópticos extremadamente sofisticados y abren nuevas líneas de investigación sobre la evolución de la comunicación animal y la diversidad de mecanismos que la naturaleza emplea para producir el color.

 

Fuente: UV Noticias