Los materiales avanzados y la nanociencia ya no pertenecen únicamente al ámbito de la investigación de frontera. Su capacidad para transformar sectores como la energía, la electrónica, la química, la fotónica, la fabricación aditiva o la sostenibilidad industrial los sitúa en el centro de la próxima generación de soluciones tecnológicas. Con el objetivo de acercar estas capacidades al tejido productivo, el Parc Científic de la Universitat de València acogió el viernes 15 de mayo una nueva sesión del programa Matching Parc, bajo el título Materiales avanzados y nanociencia: tecnologías clave para la próxima generación industrial.
El encuentro, organizado por la Fundació Parc Científic de la Universitat de València (PCUV) con el apoyo de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana, reunió a personal investigador, empresas y perfiles tecnológicos vinculados al desarrollo, escalado e implementación de nuevas soluciones basadas en materiales funcionales, nanotecnología y procesos avanzados.
Durante la apertura, Pedro Carrasco, director del Parc Científic UV, recordó que Matching Parc es un programa orientado a generar espacios de trabajo entre empresas, grupos de investigación y perfiles capaces de transferir conocimiento. “Tenemos mucho conocimiento y mucha capacidad de producción de nuevos materiales, pero muchas veces las empresas no nos conocen y nosotros no conocemos sus necesidades”, señaló. En este sentido, subrayó que el objetivo de la jornada era favorecer contactos reales entre quienes desarrollan ciencia y quienes pueden llevarla a la práctica industrial.
Materiales moleculares para retos reales
La primera intervención corrió a cargo de Antonio Alberola, responsable de transferencia tecnológica del Instituto de Ciencia Molecular (ICMol), quien presentó las capacidades del centro en el desarrollo de materiales moleculares avanzados con impacto en energía, salud, electrónica y sostenibilidad.
Alberola explicó que el ICMol trabaja desde una aproximación molecular, modificando los materiales desde su estructura más básica para ajustar sus prestaciones a necesidades concretas. “Modificamos los materiales desde el nivel molecular porque pensamos que así es la mejor manera de modificar las prestaciones del material y poder hacer un ajuste muy fino a las necesidades”, afirmó.

“Desde el ICMol trabajamos los materiales desde el nivel molecular para ajustar sus prestaciones a necesidades concretas y llevar la investigación básica hacia aplicaciones reales en energía, salud, electrónica y sostenibilidad”, Antonio Alberola, responsable de transferencia tecnológica del ICMol
El representante del ICMol destacó también el carácter multidisciplinar del instituto, que integra química inorgánica, química orgánica, física, biotecnología, biología y ciencia de materiales. Según explicó, esta combinación permite abordar todo el proceso de desarrollo, desde la investigación básica hasta la aplicación final.
Durante su intervención, Alberola presentó algunas cifras que ilustran la capacidad científica y de transferencia del centro: el ICMol es Centro de Excelencia María de Maeztu desde 2016, ha renovado tres veces consecutivas esta acreditación y es la única unidad María de Maeztu en la Comunitat Valenciana. Además, concentra una parte significativa de las ayudas ERC de la Universitat de València, cuenta con seis ERC activas —cinco de ellas Proof of Concept—, capta alrededor de 13 millones de euros anuales en financiación competitiva y ha conseguido más de 3 millones de euros en contratos con la industria en los últimos años.

Entre sus líneas de trabajo, el ICMol presentó desarrollos en metal-organic frameworks (MOFs) para captura y valorización de CO₂, drug delivery o descontaminación de aguas y suelos; materiales basados en grafeno y 2D para electrónica avanzada y almacenamiento de energía; biomateriales, biosensores y agentes de contraste para imagen médica; materiales para energía; perovskitas para células solares tándem; y materiales para espintrónica molecular, computación neuromórfica y tecnologías cuánticas.
Alberola insistió en que el centro busca colaboraciones con empresas a partir de casos de uso claros, retos técnicos concretos y relaciones de largo plazo. “No buscamos una colaboración puntual, rápida; buscamos esa colaboración a largo plazo que nos permita reenfocar las líneas de desarrollo para conseguir llevar esos materiales al mercado”, explicó.
Celentis: cuando una patente necesita encontrar su mercado
La jornada continuó con la intervención de Isabel Caballos, project manager de Celentis, quien presentó la compañía como ejemplo de transferencia tecnológica desde el laboratorio hacia el mercado. Celentis, spin-off de la Universitat Politècnica de València y la Universitat de València, desarrolla sondas químicas de cambio de color aplicadas a dos líneas de negocio: la detección de drogas de sumisión química y la detección de senescencia celular.
Caballos compartió una visión especialmente práctica sobre las dificultades de transformar una tecnología académica en un producto viable. Según relató, la empresa nació a partir de patentes desarrolladas en grupos de investigación, pero pronto comprobó que una solución que funciona bien en el laboratorio no siempre responde a las condiciones regulatorias, de seguridad o de uso del mercado. “Muchas veces la tecnología funciona muy bien en el laboratorio, pero el mercado demanda otra cosa”, explicó.

“Muchas veces la tecnología funciona muy bien en el laboratorio, pero el mercado demanda otra cosa; el reto está en adaptar esa innovación para que sea segura, viable y útil para el usuario final”, Isabel Caballos, project manager de Celentis
En el caso de Celentis, el reto consistió en adaptar sondas químicas que originalmente requerían disolventes orgánicos a un formato seguro y sencillo para usuarios no especializados. Ese proceso dio lugar a una pulsera con sensores en formato sólido para la detección de GHB —conocido como éxtasis líquido— y compuestos con radical amina, vinculados a sustancias como escopolamina, ketamina o metanfetaminas.
La compañía logró sus primeras ventas con el apoyo de la Generalitat Valenciana, que adquirió 15.000 unidades para su posible implementación en fiestas y eventos públicos. Para Caballos, este respaldo institucional y universitario fue clave en las primeras etapas de la empresa. “Hemos tenido mucha suerte de contar con el apoyo de las universidades y de los primeros clientes esperando el producto”, señaló.

Fibras ópticas como plataforma para sensores avanzados
Desde el ámbito investigador, Martina Delgado-Pinar, profesora de Física Aplicada y Electromagnetismo de la Universitat de València, presentó el trabajo del Laboratory of Fiber Optics (LFO) del ICMUV. Bajo el título No solo fibras: dispositivos desde la mesa del laboratorio a la industria, explicó que el laboratorio utiliza la fibra óptica no solo como tecnología de telecomunicaciones, sino como plataforma para estudiar fenómenos físicos, desarrollar técnicas de medida, fabricar dispositivos y diseñar sensores avanzados.
Delgado-Pinar detalló que el laboratorio cuenta con capacidades para fabricar fibra convencional, fibra microestructurada y capilares, además de sistemas para postprocesar fibras, modificar estructuras internas, grabar redes y trabajar con fuentes de luz, láseres y equipamiento de caracterización avanzada.

“Las fibras ópticas no son solo telecomunicación: son plataformas para estudiar fenómenos físicos, fabricar dispositivos y desarrollar sensores avanzados capaces de operar incluso en entornos hostiles”, Martina Delgado-Pinar, profesora de Física Aplicada y Electromagnetismo de la Universitat de València
Entre las aplicaciones vinculadas a materiales avanzados, destacó colaboraciones para medir frentes de absorción en materiales 2D, reducir óxido de grafeno mediante fuentes de luz y desarrollar microestructuras moleculares adheridas a fibras ópticas. También recordó la tradición de transferencia del grupo, con colaboraciones con empresas como NKT e Indra, patentes licenciadas a European Laser Therapeutics y la promoción de FYLA, una de las primeras spin-off de la Universitat de València.
La línea de trabajo más destacada actualmente es la optomecánica basada en dispersión de Brillouin. Según explicó Delgado-Pinar, las fibras ópticas pueden actuar a la vez como guías ópticas y acústicas, lo que permite estudiar la interacción entre luz y sonido. Esta interacción genera frecuencias características que cambian cuando se modifica el material o su entorno, permitiendo desarrollar sensores de alta precisión.
Con esta tecnología, el grupo ha logrado medir el coeficiente de Poisson en una fibra óptica con una precisión del 1 por mil, frente a errores experimentales del 10% recogidos en la literatura. También ha conseguido detectar no uniformidades en fibras con precisión de pocos nanómetros y desarrollar una prueba de concepto de microbalanza fotónica capaz de detectar masas de pocos picogramos en sensores de un centímetro.

La investigadora señaló que actualmente trabajan en la funcionalización de superficies para desarrollar sensores de hidrógeno y biosensores, en colaboración con Salvador Gil, del IDM, y Estefanía Delgado, del ICMol. Además, explicó que estos sensores pueden operar en remoto, con la cabeza sensora situada en ambientes hostiles y el sistema de control ubicado a cientos de metros o incluso kilómetros.
Técnicas electroópticas para estudiar nanomateriales y dispositivos
La sesión continuó con la intervención conjunta de Núria Garro y Ana Cros, investigadoras del grupo POEMAS – Procesos OptoElectrónicos de Materiales Avanzados y Superficies del Instituto de Ciencia de los Materiales de la Universitat de València.
Garro explicó que POEMAS es un grupo centrado en el estudio de materiales avanzados y superficies mediante técnicas electroópticas, con el objetivo de alcanzar resolución espacial en la nanoescala. La presentación se basó en un proyecto actual dedicado al estudio de materiales para generación y almacenamiento de energía y transistores de potencia.

“Combinamos microscopía de fuerzas, espectroscopía Raman y fotoluminiscencia para mapear en la nanoescala propiedades estructurales, eléctricas y ópticas de materiales y nanodispositivos”, Núria Garro, profesora de Física Aplicada y Electromagnetismo de la Universitat de València
La investigadora expuso las capacidades del laboratorio para integrar espectroscopía óptica, Raman y fotoluminiscencia con microscopía de fuerzas atómicas. Esta combinación permite obtener imágenes tridimensionales de la superficie de un material y, al mismo tiempo, mapear propiedades eléctricas y ópticas en la nanoescala. “Integramos la forma en la nanoescala, las propiedades eléctricas en la nanoescala y las propiedades ópticas, que nos dan discriminación química y acceso a muchas otras propiedades”, explicó.
Entre los ejemplos presentados, Garro mostró estudios sobre óxido de grafeno y óxido de grafeno reducido, en los que materiales topográficamente similares presentan diferencias relevantes en potencial de superficie y respuesta óptica. También presentó trabajos con materiales funcionalizados con moléculas que absorben y emiten luz, con interés potencial en sensores y fotocatálisis, así como estudios en nanodispositivos basados en selenuro de indio, un semiconductor 2D con aplicaciones en fotodetección.

“La espectroscopía Raman permite estudiar temperatura, deformación y estrés en dispositivos de alta potencia mientras están funcionando, aportando información clave sobre fiabilidad, gestión térmica y degradación”, Ana Cros, investigadora del Instituto de Ciencia de los Materiales de la Universitat de València
Ana Cros centró su intervención en el uso de la espectroscopía Raman para termometría y análisis de deformación estructural in-operando en dispositivos de alta potencia. Explicó que esta técnica permite obtener información sobre las vibraciones del material y relacionarlas con la temperatura local o con deformaciones, estrés y strain en el dispositivo.
Cros presentó ejemplos en dispositivos basados en nitruro de galio, como diodos y transistores cuasi verticales, donde estas técnicas permiten identificar hot spots, analizar la gestión térmica, estudiar la fiabilidad y evaluar la homogeneidad de los dispositivos. También explicó que la combinación de Raman y AFM permite correlacionar deformación estructural y temperatura en sistemas difícilmente accesibles por otros métodos.
UBE: química avanzada para aplicaciones industriales
Desde la perspectiva de la gran industria, Andrés Nohales, R&D Chemical Materials Dev. Manager de UBE, presentó la actividad de la compañía en el ámbito de los materiales químicos avanzados. UBE es un grupo con más de 100 años de historia, más de 7.500 empleados, 51 empresas y una facturación cercana a los 3.000 millones de euros.
Nohales destacó la presencia de UBE en Europa y Latinoamérica, con fabricación en Castellón y Almassora, centros de investigación y cooperación con universidades, centros del CSIC e institutos tecnológicos. En este sentido, subrayó que la compañía lleva más de 10 años colaborando con la Universitat de València y el Instituto de Ciencia de los Materiales. “Siempre, aunque estamos orgullosos de nuestras instalaciones, nunca llegamos a poder tenerlo todo; por eso hacemos cooperaciones con los diferentes centros”, afirmó.

“La colaboración con universidades y centros de investigación nos permite complementar nuestras capacidades industriales y trasladar conocimiento técnico a nuevas soluciones para sectores como automoción, energía, recubrimientos o materiales de altas prestaciones”, Andrés Nohales, R&D Chemical Materials Dev. Manager de UBE
En Castellón, UBE cuenta con cerca de 600 trabajadores y una facturación próxima a los 500 millones de euros. Entre sus productos fabricados en la Comunitat Valenciana, Nohales mencionó compounding de diferentes matrices, poliamidas, policarbonato diol, sulfato amónico y caprolactama.
El representante de UBE repasó aplicaciones en embalaje flexible para alimentación, automoción, fertilizantes de liberación controlada, recubrimientos de altas prestaciones, adhesivos, sellantes, elastómeros, tintas, sistemas de poliuretano, componentes para movilidad eléctrica, electrónica, energía solar, baterías, membranas de separación, cerámicas y productos farmacéuticos.
Como ejemplo de desarrollo reciente, presentó una formulación avanzada de poliuretano orientada a sustituir cauchos de altas prestaciones como el HNBR mediante materiales termoplásticos elastoméricos. El objetivo, explicó, es alcanzar propiedades térmicas comparables, alargar la vida útil de los materiales y favorecer soluciones más sostenibles.

Matteco: nanotecnología para hidrógeno verde
La jornada continuó con Manuel Quesada, IP & Innovation Manager en Matteco, spin-off del ICMol nacida del grupo de Gonzalo Abellán. La compañía, con tres años de vida, desarrolla materiales avanzados para la producción de hidrógeno verde a partir de una tecnología trabajada durante más de una década en el ámbito universitario.
Quesada explicó que Matteco surgió al encontrar una forma competitiva y escalable de producir un material electroquímicamente activo. La empresa, ubicada en L’Andana, cuenta con una nave de unos 3.000 metros cuadrados recientemente acondicionada para la producción de electrodos.

“La nanotecnología nos permite diseñar catalizadores y electrodos más eficientes para hidrógeno verde, pero el verdadero reto industrial está en escalar esa tecnología y cumplir los requisitos reales del cliente”, Manuel Quesada, IP & Innovation Manager en Matteco
La compañía trabaja principalmente en tecnologías de electrólisis alcalina y AEM, centradas en los componentes donde se produce la reacción de separación del agua en hidrógeno y oxígeno: el ánodo y el cátodo. “Nosotros trabajamos en la implementación de ese diseño nanométrico a escala para que sea productivo y eficiente”, explicó Quesada.
Matteco produce sus materiales en tres formatos: polvo, tinta y electrodo. Esta flexibilidad permite adaptarse a distintos tipos de clientes, desde quienes desean formular sus propias tintas hasta quienes necesitan el electrodo final. Quesada insistió en que el salto desde el laboratorio hacia la producción industrial exige incorporar conocimiento en tintas, coatings, escalado y procesos.
También señaló algunos de los retos de trabajar en un entorno electroquímico exigente, con soluciones alcalinas, corrientes elevadas, generación de burbujas y condiciones que afectan directamente al recubrimiento y a la durabilidad del producto. “La performance te ayuda a abrir la puerta del cliente, pero luego ellos te exigen una serie de requerimientos que tienes que cumplir”, afirmó.

Cramik: cerámicas técnicas accesibles mediante fabricación aditiva
La última intervención fue la de Alberto Santana, CCO de Cramik Additive Solutions, empresa surgida en el entorno del Parc Científic UV y actualmente ubicada en el parque empresarial Táctica. Santana presentó la evolución de la compañía desde un laboratorio de materiales hasta una empresa preindustrial con planta piloto propia.
Cramik desarrolla y comercializa un binder optimizado y patentado que permite integrar cargas cerámicas en distintos formatos. Santana lo definió como una “navaja suiza química” capaz de actuar como plataforma común para trabajar con diferentes materiales y traducirlos a tecnologías como la impresión 3D o el moldeo por inyección.

“Nuestra tecnología actúa como una plataforma común para hacer accesibles cerámicas técnicas y materiales de altas prestaciones mediante fabricación aditiva e inyección, reduciendo barreras de coste y diseño”, Alberto Santana, CCO de Cramik Additive Solutions
Según explicó, la compañía puede integrar materiales con cargas de hasta el 75-80% en peso para inyección, impresión 3D y nuevas líneas vinculadas a electroconductividad y baterías térmicas. Su tecnología permite acceder a cerámicas técnicas y materiales de ultra alta temperatura mediante equipos de bajo coste, lo que reduce de forma significativa la barrera de entrada a materiales de altas prestaciones.
Santana recordó que el germen de la empresa surgió al intentar imprimir baterías en 3D, pero el equipo comprobó que la misma base polimérica podía servir para electrolitos, electrodos, cátodos, ánodos e incluso para otros materiales como porcelana o carburo de silicio. Ese proceso llevó a la empresa a pivotar hacia una plataforma de materiales con aplicaciones más amplias.

La compañía ha sido seleccionada por el European Innovation Council y trabaja para aumentar el TRL de su tecnología desde un nivel 6-7, multiplicar su producción y mejorar la estabilidad del producto. Actualmente dispone de planta piloto en Táctica y laboratorio propio de I+D, y trabaja en formatos como binder, pellet y filamento.
Entre sus aplicaciones, Cramik señaló la fabricación aditiva de piezas complejas, series cortas para sectores como el aeroespacial y el paso posterior a procesos de ceramic injection molding una vez validadas geometrías y propiedades. Santana destacó validaciones en países como Alemania, Japón, Francia, Bulgaria y Turquía, así como aplicaciones en defensa, aeroespacial y sectores industriales de alta exigencia.
Un punto de partida para nuevas colaboraciones
La sesión concluyó con un espacio de café networking orientado a favorecer el contacto directo entre participantes. Como recordó la organización al cierre de la jornada, Matching Parc no pretende ser solo un ciclo de presentaciones, sino un punto de partida para que surjan conversaciones, colaboraciones y proyectos entre el ecosistema científico y empresarial.
A lo largo del encuentro, las intervenciones mostraron cómo los materiales avanzados y la nanociencia ya están conectando con problemas industriales concretos: desde la captura de CO₂, los sensores fotónicos y los nanodispositivos optoelectrónicos hasta los electrodos para hidrógeno verde, los polímeros de altas prestaciones, los fertilizantes de liberación controlada o las cerámicas técnicas para fabricación aditiva.
Con iniciativas como Matching Parc, la Fundació Parc Científic de la Universitat de València refuerza su papel como espacio de conexión entre investigación, empresa y territorio, impulsando la transferencia de conocimiento y facilitando que las capacidades científicas se conviertan en soluciones aplicadas para la nueva industria.
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GALERÍA DE IMÁGENES DE LA SESIÓN DEL 15 DE MAYO DE 2026
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